viernes, 11 de junio de 2010

CHENCHO HACE EL IRONMAN 2010

En mi vida deportiva me he dado cuenta que es muy importante ponerse “objetivos” a corto, medio y largo plazo, sin ellos picoteas y no llegas a ninguna parte. El nacimiento de mi hija Carla hizo que mi tiempo fuera más para mi familia, que para mí, pero ya el gusanillo me picaba y estaba convencido de hacer la Ultra Trail del Mont Blanc, de hecho había pagado para poder entrar en el sorteo de participación. Pero no estaba para mí pues no me toco ni el reintegro (el año que viene seguro que la ataco). Compuesto y sin novia, comenzó a rondar por mi cabeza hacer mi quinto ironman, pero no cuajaba esa idea, ni siquiera estaba inscrito en Lanzarote (era el que se me apetecía) La idea del ironman llego a obsesionarme hasta tal punto que decidí empezar a entrenar en enero, solo cuatro meses, muy poco tiempo. Comienza la cuenta atrás, bajar peso, ponerme en forma para poder llevar a cabo los éntrenos, fondo de bici, natación y carrera (que parto con una lesión de cadera). Los éntrenos de triatlón son muy exigente (sobre todo la larga distancia), hay que combinarlos con el trabajo y la familia… Poco a poco me envuelto en la dinámica de entrenamiento todo marchaba según lo previsto y el volumen de trabajo fue subiendo, el peso bajando y con muchas ganas de llegar a mayo; 9000m semanales como mínimo de natación, 60km de carrera a pie y 450km de bici y siempre ese mínimo sin olvidar mis obligaciones profesionales y familiares. El ironman es una prueba muy dura de preparar y sobre todo muy sacrificada, con una máxima “todo lo que dejes de hacer no se recupera”, tiene sus tiempos los cuales hay que respetar y sobre todo es una prueba que hay que tenerle respeto , no perdérselo jamás, y eso es una garantía de éxito, de tus éntrenos depende como vas a terminar, mejor o peor pero sobre todo que acabes bien físicamente.. Arregle mis tiempo de éntrenos como pude para poder salir con Jhonny y Ezequiel y así rápidamente mi vi en mayo. Un poco inseguro pues desde 2004 no había hecho ninguno y por otra parte el tiempo no pasa en balde. Con 78kg cuatro más que en 2004. Acostumbro a irme a Lanzarote una semana antes como periodo de “aclimatación”(es una manera de meterme en la prueba y de enfrentarme a ella descansado). En mi partida mi hijo Chencho tuvo bastante que ver, está tan acostumbrado a los ironman que no se le olvidó detalle alguno en mi equipaje, es un puntal…Sinceramente su ilusión ha sido un gran apoyo. Y sin darme cuenta son las cuatro de la mañana del día 22 de mayo: “ya no hay marcha atrás”. Es impresionante entrar en boxes , las caras de los participantes dicen todo, el silencio solo es interrumpido por los ánimos y despedidas de los amigos y la familia.; últimos preparativos de la bici te pones el chaque, bajas a la playa y perdido en 1575 neoprenos suena la sirena son las 7 de la mañana. Atrás quedan los éntrenos, hoy es el gran día, solo me queda disfrutar.

5 comentarios:

Antonio Madriñan dijo...

Enhorabuena¡¡¡ se vé que has cumplido el objetivo , que lo has disfrutado, y creo que realmente ese es el espiritu de un IRONMAN de verdad, el tener que andar haciendo cuentas para compaginar la vida con la larga distancia.
Un abrazo¡¡

Anónimo dijo...

gracias por tu comentario,la vida de los que rellenamos este tipo de pruebas es muy dura,pero como dicen los viejos"sasna con gusto no pica"

Anónimo dijo...

el del comentario anonimo soy yo chencho

Adu !! dijo...

Si señor chencho!!! esta cronica pone los pelos de punta, sera que tube el minimo intento de entrenar triatlon y se a poca escala lo sufrido que es trabajar en tres modalidades...en fin eres todo ejemplazo para tus hijos chenchee te adora y cuanto mas con esos ejemplos enhorabuena finisher!! un abrazo
Adu.

Yerom dijo...

Enhorabuena por ese Ironman, eres un ejemplo a seguir con esa capacidad de sacrificio y sufrimiento. A ver si un dí me dejo caer por el restaurante y te lo sigo en persona.
Jerónimo